Abordabamos el tema de la Sexualidad en nuestro Blog y alli dejabamos claro lo importante que es tener una sexualidad sana. Recomendamos volver a refrescar algunas de las cosas que deciamos en el capítulo que dedicabamos a la sexualidad y a sus trastornos, y a la vida sexual sana.
En el capítulo de "Cosas de Cama" tambien hicimos un repaso a los problemas sexuales cotidianos de la pareja y de cómo abordarlos , con muchos consejos que podéis consultar.
Pero en este capítulo vamos a hablar de otras cosas: Las luces y las sombras del sexo.
El deseo es el motor de la respuesta sexual. Sin deseo no hay respuesta sexual. Y hay mucha gente que ahi es donde comienza a tener problemas. La imaginación y la fantasía juegan para ello un papel esencial. Sexo, deseo, placer van unidos a la fantasia y la imaginación.
Muchas veces ante una relación sexual tenemos prisa por empezar, y una vez empezada la relación tenemos prisa por acabar. Siempre las prisas.
Y muchas veces en el sexo se necesita activar la mente, vivir cosas que a lo mejor nunca se viven, pero que ayudan a mejorar el deseo. Muchas veces lo miedos actúan de inhibidores en estas situaciones, pero cuando se superan se logra mejorar mucho la pulsión sexual.
Esta escena de "Sexo en Nueva York" describe muy suscintamente lo importante que son las fantasías en el deseo sexual.
Las fantasías son las mejores medicinas que conoce el sexo.
Según casi todos los estudios serios que se han hecho al respecto, es señal de
una vida sexual sana en la pareja y, para los solitarios, es un sustitutivo
eficaz que produce satisfacción y bienestar.
En España, según estadísticas recientes, fantasea el 70,6% de
los hombres y el 47,8% de las mujeres. Durante la relación sexual, la porción
de osados disminuye: sólo se entregan a la desenfrenada imaginación el 45,5% de
los varones y el 36,7% de las féminas. Estas estadísticas están cambiando
porque también el patrón de comportamiento sexual de la mujer lo está. Y ahora
ese porcentaje aumenta considerablemente. No obstante también las mujeres que
las tienen tienen, por lo general, una frecuencia y una intensidad mayor en
ellas.
Dar ideas nuevas a tu pareja permite imaginar algo que , de pronto le da chispa a su vida sexual.
Hay veces que lo que nos da miedo nos atrae, y eso lo hace más atractivo para poder trabajarlo en la pareja, sabiendo que estamos preparados para ello. Lo importante para dar un paso más para probar e innovar es que cada persona reflexione y libremente y decida si quiere iluminar su sexualidad un poco más. Ese ejercicio lo debe hacer no para contentar al otro, no por presiones del otro, sino más bien por un@ mism@. Y luego una vez reflexionada individualmente, debe ser reciprocamente consentida. Asi se enriquecerá la vida en pareja.
La rutina mata
Lo peor es la rutina. Dejarse llevar por los quehaceres diarios, por las responsabilidades, por el estrés del dia a dia. No buscar o no pensar en el otro sexualmente hablando. Es lo que hace que el deseo se vaya extienguiendo poco a poco. La mayoría de las consultas por problemas de pareja y sexualidad están relacionados con este tema.
Hay muchos métodos para intentar salir de ella. Todos ellos son para abordar un cambio en la vida sexual. Se han descrito muchas, como por ejemplo "La caja de los deseos", donde cada miembro de la pareja introduce en una caja un deseo erotico que quiere hacer y que el otro cumpla: masaje erótico, cena con fresas y champan, ver una pelicula erótica, o una escena como la que tenemos en este post de Sexo en Nueva York..., y cada semana se saca un papel para cumplir el deseo total o parcialmente por parte del otro. Esto mejora notablemente la comunicación sexual y el deseo. Bien es cierto que hay parejas que ya no tienen posibilidad de reestablecerlo, pero ese es otro capítulo relacionado con la comunicación y las relaciones de pareja.
El poco tiempo que disponemos, el estrés, o estar absorbido, por el trabajo, por las preocupaciones son los peores enemigos de la sexualidad y de las fantasías. Para ello tenemos que dedicar tiempo a nosotros mismos. La fantasía se nos ha olvidado en todos los ámbitos de la vida, en el sexo también. Y si nos nos dedicamos tiempo a nosotros mismos, dificilmente podemos despachar este tema como un asunto más, como una tarea que nos tenemos que quitar de encima.
En general se puede aplicar un dicho que se aplica mucho en el ámbito de la sexología: "Dime cuantas fantasías tienes y te diré como eres"
A menudo también pasa que se confunden las fantasías con el deseo y esto provoca no pocos problemas en la pareja. Podemos hacer que las fantasías se conviertan en fantasmas de nuestra relación y eso es malo.
Hay
4 tipos de fantasías
sexuales: las intimistas (centrados en un objeto de deseo –vecina/a,compañero/a de
trabajo, jefe/a, actriz, actor…), las fetichistas (centrados en la ropa,
objetos,… ), las exploradoras (amantes de las insólitas situaciones: se excitan
pensando en que su objeto sexual haga cosas extravagantes) y las
sadomasoquistas (a los que les gustaría compartir el acto con su objeto sexual
mientras ambos tienen escenas sadomasoquistas). Las fantasías no obstante
también evolucionan a lo largo del tiempo.
Las fantasías sexuales han
experimentado una transformación evidente. Muchos especialistas afirman que, en
líneas generales, ahora importa más la cantidad que la calidad, impera el
tamaño, la osadía, el atrevimiento, lo nuevo. Los amantes fieles fantasean con
la infidelidad; las que tienen una pareja con un discreto pene tienen
ensoñaciones con unos genitales agraciados; los heterosexuales, con relaciones
homosexuales. Algo así, como el fantaseo de lo que no tengo. El fantaseo de lo
que no puedo alcanzar.
En los jóvenes su fantasía sexual
también expresan curiosas diferencias: ellos optan más por lo cuantitativo, lo
rápido, lo brusco, la exigencia del físico... Ellas se decantan por la parte más
romántica del sexo: la escena en la playa, en la cabañita rodeada de nieve, en
el ideal romántico de una primera relación.
Que nadie se considere raro. Si le
excita idear una situación extraña, no se asuste. La mente es libre. Y es sano
que sea así. Las fantasías sexuales son un síntoma de muy buena salud mental. Según
todos los especialistas está más que comprobado que los que tienen un nivel
bueno de fantasías sexuales tienen una sexualidad muy rica y satisfactoria con
su pareja.
La educación sexual es trascendental
Para bien o para mal, lo cierto es
que sigue existiendo bastante secretismo sobre el asunto. Muy pocas personas osan
abrir corazón y boca a la pareja para explicarles que les gusta imaginar una
aventura con su amigo/a, de bombero, o que pensar en el panadero les excita
sobremanera: el pecado, el sempiterno concepto de pecado heredado de tiempos
pasados, sigue haciendo de las suyas. Muchas personas llegan a la consulta
asustadas, creyendo que lo que piensan es malo o que son unos monstruos por
ello. Esto no es así, sino todo lo contrario, los jóvenes tienen una educación
sexual mejor que los mayores y esto es debido a que tienen el buen hábito de ir
creándose fantasías sexuales e irlas cambiando por otras. En los mayores suele
prevalecer la experiencia e imaginar es más complicado. En los jóvenes, las
expectativas abren una puerta a la imaginación.
Cada vez hay más problemas sexuales
en las mujeres debido a que la idea del pecado se asoma a su vida por los
subconscientes ojos del secular "qué dirán". Y por ello prefieren
hacerlo en la más estricta intimidad y muchas veces aparentando lo contrario. No
es una cuestión baladí, aunque hemos avanzado mucho en el comportamiento sexual
la tradición sigue pesando y, en los grupos de edad menos jóvenes, fantasear
con el butanero puede ser el detonante de una baja autoestima. José Cáceres,
profesor de Psicofisiología de la Universidad de Deusto, escribe sobre ellas y
sus fantasías en la Guía de la sexualidad: "Estas mismas mujeres pueden
ser especialmente creativas en las fantasías relativas a sus vacaciones,
viajes, forma de ordenar la casa... pero no en las actividades sexuales.
Incluso cuando son invitadas a leer con voz insinuante a su pareja alguna
fantasía que hayan leído y hayan encontrado excitante, suelen reaccionar a la
defensiva. Y es que no es infrecuente que realicen una interpretación
equivocada de lo que significa tal actividad fantasiosa: deseo de infidelidad,
que no les basta la pareja, tener que admitir que la relación no es
satisfactoria, o que su Adán no les arrebata, en lugar de interpretarla como
otra forma de estimulación sexual".
El sexo debe ser divertido
Ya hemos visto que la rutina tiene un efecto demoledor. La rutina se combate con fantasías como también hemos podido ver. Pero no cabe duda que también necesita una buena dosis de exploración y de hacer divertido el acto sexualidad. Hacer de ese momento un momento de recreo personal es muy importante. Desmontar lo smitos sobre la sexualidad también es clave en este proceso.
La escena de Woody Allen en todo lo que usted quiso saber sobre el sexo y no se atrevió a preguntar nos pone en esta pista:
El tema del tamaño del pene también es uno de los temas más tratados y que más controversia suscita. Falsos mitos y creencias que no hacen sino generar equivocos en las relaciones. Hay mujeres que piensan que lo mejor es que el hombre tenga su miembro sexual más grande y lo que tiene que pensar es que tenga el cerebro y las orejas más grandes, para escuchar y para pensar en como satisfacerla a ella.
En la escena de Sexo en Nueva York se puede ver cómo tomarse con humor este tema:
La más
reciente encuesta sobre sexualidad que patrocina una firma de condones señala
que sólo 10% de las mujeres da importancia al tamaño del miembro de su pareja,
y que el porcentaje restante está convencido de que su satisfacción sexual no
depende de ello; es más, el mismo estudio señala que 98% de las féminas opina
que un pene mayor a 20 centímetros les asusta o impresiona.
En realidad muy pocos hombres se interesan en
saber que la zona más sensible de la vagina se encuentra en los dos primeros
centímetros de la entrada (vulva); de manera que un pene de apenas 6
centímetros puede pasar los 3 centímetros (en promedio) de los labios vulvares
y llegar a los dos primeros del órgano femenino con toda comodidad; ahora bien,
mediante rozamiento, un miembro viril más ancho estimula estos primeros
centímetros.
No debemos olvidar que la vagina está compuesta
por tejidos musculares que se contraen al ser estimulada, y es capaz de
presionar y adaptarse al tamaño promedio del pene; igualmente, el clítoris (que
se considera el punto más sensible de los genitales femeninos), reacciona
directamente al tacto, lo que hace que ellas gocen esta experiencia tanto como
la misma penetración.
Finalmente, para los interesados en el tema
podemos decir que a nivel mundial el promedio del tamaño del pene en estado de
flacidez es 8.85 centímetros y erecto 16.4, con diámetro de 4.1.
El punto G
Sexologia: El punto G por raulespert Desde la década de los 60 del siglo pasado se denominó punto G femenino a un residuo de tejido que se forma desde el embrión, localizado en la pared frontal de la vagina, circundado por terminaciones nerviosas y sensibles. Su popularidad desde entonces se debe a que sabiéndolo estimular dicho tejido puede producir enorme excitación que en algunos casos se traducirá en prolongada cadena de orgasmos.
La mejor manera de estimular el mencionado punto
es tocándolo o bien al tener una penetración profunda en la vagina, pero por
detrás, haciendo que el pene tenga mayor contacto con la pared anterior del
órgano femenino.
El punto G masculino
Bien, pues en años recientes se ha hablado de que el varón también cuenta con un punto G, igualmente de sensibilidad extrema que puede ser estimulado para desencadenar orgasmos. En realidad se trata de la próstata, glándula que cumple importante función biológica, principalmente en la etapa reproductiva, ya que genera el líquido seminal que protege y transporta a los espermatozoides en la ruta que éstos siguen hasta el útero femenino durante el coito (penetración).
La estimulación en el hombre igualmente puede hacerse mediante el tacto a través del ano, desde donde se puede guiar un dedo a través de la pared frontal de su recto, aproximadamente 5 centímetros, hasta notar pequeño abultamiento en forma de nuez, el punto G masculino. Como se puede imaginar, no todos los varones están dispuestos a gozar la experiencia.
El punto G masculino
Bien, pues en años recientes se ha hablado de que el varón también cuenta con un punto G, igualmente de sensibilidad extrema que puede ser estimulado para desencadenar orgasmos. En realidad se trata de la próstata, glándula que cumple importante función biológica, principalmente en la etapa reproductiva, ya que genera el líquido seminal que protege y transporta a los espermatozoides en la ruta que éstos siguen hasta el útero femenino durante el coito (penetración).
La estimulación en el hombre igualmente puede hacerse mediante el tacto a través del ano, desde donde se puede guiar un dedo a través de la pared frontal de su recto, aproximadamente 5 centímetros, hasta notar pequeño abultamiento en forma de nuez, el punto G masculino. Como se puede imaginar, no todos los varones están dispuestos a gozar la experiencia.
Lo más importante es hacerlo divertido, es darle vida a tu vida, disfrutar de lo que la naturaleza ha puesto en nuestro cuerpo o en nuestra mente.
Volver a leer el post de "Cosas de Cama" donde encontrareis también muchos consejos para mejorar vustra sexualidad.
Cuéntanos tu experiencia. Comparte con nosotros aquellas cosas que te preocupan o aquellas cosas que te hayan ayudadoa mejorar tu comportamiento sexual o tu placer. Si tienes también algún problema que no consigues superar te ayudaremos.
Volver a leer el post de "Cosas de Cama" donde encontrareis también muchos consejos para mejorar vustra sexualidad.
Cuéntanos tu experiencia. Comparte con nosotros aquellas cosas que te preocupan o aquellas cosas que te hayan ayudadoa mejorar tu comportamiento sexual o tu placer. Si tienes también algún problema que no consigues superar te ayudaremos.
1 comentario:
Muchas gracias por tu artículo. Con sus extensión y la cantidad de recursos que incluyes se expone perfectamente la importancia del sexo y las fantasías en la pareja. Y lo tóxica que es la rutina para las relaciones.
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